Inútil

Mi vida será eterna;

triste mortalidad incompleta,

Muerte que no llegará a cernirse sobre mí

pues uno no muere sin haber

cumplido un objetivo.

 

Soy como el polvo que no

se posa sobre los objetos que desea cubrir.

Soy aquel árbol seco,

el de las ramas marchitas,

aquel que lleva el invierno pegado

en  el abril de su vida.

 

Me he perdido en el existir

como agua que persigue el mar

y  siempre se evapora antes de tocar la arena.

Mi mente ebulle en ideas que no hablan

en labios que no piensan

en brazos que no tocan más que el negro.

Choco contra un muro

y me ataco al espejo de la vida.

 

Las estaciones vuelan,

pasan con el cruel calendario

desechando las sobras del pasado,

reflejando la perene nada de mi existencia.

 

¡Ay de mi y la nimiedad de mi ser!

La ausencia continua a la realidad,

caeré de mi nube hacia la vorágine

y su totalidad me absorberá

hasta silenciar la brisa de mi caminar.